19 agosto 2017

Baqueira ha perdido su glamour

Baqueira no es lo que era, es una de las frases más oídas en la estación de esquí leridana. En los años 80, reyes y príncipes se deslizaban, con más o menos fortuna, por las que se consideraban las mejores pistas de esquí españolas. El manto con remate de armiño daba paso al anorak de pluma de oca de la buena, la corona al gorro de lana y el cetro a los bastones alpinos. Así se mantuvo la estación, primera en el ranking de venta de forfaits hasta que Formigal, en Huesca, le arrebató el puesto en las Navidades de 2017 tras una inversión de 105,4 millones de euros. 

¿Se había dormido Baqueira en los laureles de las testas coronadas? Es posible, pero aun así, aun habiendo descendido el subtítulo en la tarjeta de sus esquiadores vip, la estación sigue ostentando el podio del famoseo.

Quien guardaba cola a mediados de los 80 junto al nieto de Alfonso XIII, Alfonso de Borbón Dampierre, da fe del elevado nivel técnico de un esquiador impecable. No ocurría lo mismo con Juan Carlos I, bastante más prudente en sus descensos, o con la reina Doña Sofía, a la que una vez, ataviada con el robótico equipo de esquí, se le había oído decir: «Qué incómodo es esto, ¿no?» Constantino e Irene de Grecia formaban también parte del encuentro happy family real.

Eran tiempos en que el esquí de fin de semana era patrimonio acotado de burgueses acaudalados llegados principalmente del País Vasco y Madrid. Días en que el hotel Montarto, el único con estrellas a pie de pistas, y su discoteca, Tyffanys, eran el meeting point de pijos y fiesteros. La misa de la tarde del sábado era otro acontecimiento y punto de encuentro seguro para políticos y financieros varios. Y si hay un cambio visual por excelencia, extensible a todo el mundo del esquí, es la moda en pistas. El pantalón látex pegado a la piel (fantástica excusa para evitar la resistencia al viento y ganar en velocidad) y los jerseys que marcaban formas han dado paso a prendas holgadas bajo las que resulta difícil acreditar el sexo.

A partir de ahí el crecimiento de Baqueira-Beret fue implacable. Unido a la circunstancia de un mayor poder adquisitivo de las clases más populares y al ya asumido desplazamiento de fin de semana. En 2004, la Princesa Letizia, vestida de rojo y blanco, lo intentó habiendo, incluso, entrenado a diario y durante tres meses sobre nieve artificial en el madrileño complejo Xanadú. Se armó de voluntad y de esquís, tomó clases y decidió que no, que aquello no era lo suyo. Con su toalla tirada, el presagio quedaba impreso sobre las laderas aranesas con un mensaje subliminal: tendrán que continuar las Infantas, las cuñadas.

Y así ha sido desde entonces hasta la reciente Navidad en que el turismo de invierno se ha mantenido con las procedencias habituales con el añadido de esquiadores portugueses en las pistas. Elena, con tabla de snow, y Cristina, con esquís tradicionales, acompañadas de sus hijos respectivos y de Iñaki Urdangarín, único plebeyo que permanece en el grupi, siguen dejándose ver por las pistas, pero han de compartir cartel con famosos de distintas índoles y procedencias. Los pequeños príncipes suelen esquiar ataviados con el equipo del club de esquí Los Copos y siempre con casco protector, que aún no es obligatorio en este deporte, pero sí recomendable.
A Pepe Navarro se le ha visto feliz con su familia, la nueva, y parecía no afectarle mucho el asunto de la reclamación de paternidad por parte de Yvonne Reyes. La ex Miss España María José Suárez intentaba enseñar a esquiar a una de sus hermanas. Feliciano López, el novio de la guapa, ausente.
Ausente también Eugenia Silva, aunque sí estaba su chico nuevo, Pau Donés, voz de Jarabe de Palo. A Laura Ponte, de paseo por las calles, no se le ha detectado novio o benefactor, lo mismo que a Belén Rueda.

La princesa del PP, Ana Aznar, acudió con su Alejandro Agag, de profesión, sus negocios. También Alejandra Prat y su marido, Juan Manuel Alcaraz, Israel Bayón, llegado a la fama de mano de su ex, Vicky Martín Berrocal, Rafael Medina con su novia, Laura Vecino, Blanca Suelves y Johannes Osorio, dos guapos de foto. Todos muy familiares, lo que toca en estas fechas, y pendientes, quien las tiene, de sus respectivas proles.

La cita aprés ski del ahora un tanto casposo hotel Montarto, se ha trasladado a cafeterías de hoteles del valle de Ruda, el nuevo complejo urbanístico con parking gigante y telecabina con acceso hasta la cota 1.800. La cita de misa se mantiene, aunque también Irene de Grecia haya dejado de presidir el tradicional concierto de Año Nuevo. Ciertamente, no es lo que era, ni tampoco ellos lo son.

Por su parte, la burguesía y mayoría de políticos catalanes optan por otro valle, el de La Cerdanya, ya que allí tienen una veintena de estaciones francesas mucho más baratas porque en el país galo es deporte subvencionado.

25 julio 2017

Sandra Bullock es una actriz mediocre

La vida le sonríe. Por primera vez en 25 años de carrera, asiste a las grandes cenas de gala de Hollywood a ver si hay suerte, con tantas posibilidades como la que más de volverse a casa con un reconocimiento con el que ya hace tiempo había dejado de soñar. Ahora, después del inusitado aplauso del público y la crítica por su papel de madre solidaria y entregada en The blind side, Sandra Bullock, la carismática actriz de Virginia de 45 años, ya tiene algún que otro trofeo de peso dándole vida a unas vitrinas que hasta ahora vivían más de reconocimientos de poca monta, como los premios Bambi alemanes o los del público en Hollywood por ser la chica más atractiva y simpática, que de galardones importantes.

Con el Globo de Oro a la mejor actriz, ha conseguido el punto de inflexión que buscaba, además de dejar claro que éste será su año, después de derrotar a Meryl Streep en esa categoría. Ya antes había compartido un galardón con la intérprete de La decisión de Sophie en los Critics Choice Awards, celebrándolo por todo lo alto con un beso en la boca que dio la vuelta al mundo. No sabía, sin embargo, que lo mejor estaba por llegar, una nominación al Oscar a la mejor actriz para la gala del próximo 7 de marzo en el Staples Center, en el que será el enésimo duelo con Streep y a quien espera derrotar para poner el mejor broche de oro a su gran momento.

También en lo personal le ha salido redonda la cosa, después de que un juez le concediera la custodia de su hijastra en la batalla que sostenían ella y su actual marido, Jesse James, con la ex estrella del porno Janine Lindemulder. La madre biológica de la niña, en la cárcel por evasión de impuestos, sólo tendrá derecho a realizar llamadas telefónicas y no demasiadas, después de que su padre denunciase que la menor de seis años, Sunny, llegaba a recibir hasta 20 llamadas en un día de su madre para caer luego en el más absoluto de los olvidos durante semanas.

Bullock, que en sus varios discursos recogiendo premios ha dejado claro el inmenso amor que le une con el ex guardaespaldas de varias bandas de rock, se involucró de forma activa en la disputa legal por la custodia de la niña, presentando pruebas para demostrar que la ex estrella del porno, tatuada por todo el cuerpo, no era una madre responsable, adicta a la cocaína y con graves problemas financieros.
Lindemulder se defendió alegando que lo que la estrella de Hollywood buscaba era simplemente tener un hijo propio después de años de relaciones inestables, aunque Bullock lo negó rotundamente. De hecho, en uno de los alegatos más sorprendentes del caso, la actriz de origen alemán señaló que en su lucha por la custodia de Sunny había sacrificado su propio deseo de traer a un hijo al mundo. «Compartir la alegría de concebir un hijo con Jesse es algo que deseo con fuerza, pero me di cuenta de que debido a la inestabilidad en la vida de Sunny, no sería bueno para ella, por lo que es algo que hemos decidido posponer», señaló la intérprete de La red.

Con 45 años y una agenda muy apretada por delante, el deseo de Bullock cada vez está más cuesta arriba. Pudo haber optado por el camino tradicional hace una década, después de haber estado prometida en 1994 con Tate Donovan, el conocido actor de televisión que también estuvo a punto de casarse con Jennifer Aniston, pero la cosa terminó en ruptura. Tampoco cuajó el amor con Matthew McConaughey, con quien llegó a compartir una casa en Austin, Texas, ni con otro actor, Ryan Gosling.

Llegado el momento, no dudó en apuntar que no creía en el matrimonio. «Soy una de esas personas a las que se les da muy bien estar sola», dijo entonces. «Tanto si estaba en una relación satisfactoria como si no, mi prioridad siempre era mi trabajo, mi arte, lo que quería extraer de mi misma. Cuando no era responsable de nadie más que de mí misma, me lo pasé extremadamente bien».
Finalmente, en 2004 conoció a James después de que su ahijado le pidiese un encuentro con el especialista en motos Choppers y Harley Davidson. Todo comenzó a encajar. «De repente, la solución surgió de una forma que nunca hubiera podido planear. Me pasé la vida evitando tener hijos por la misma razón por la que la mayoría lo evita, egoísmo».

Y eso que James se encontró de frente con la negativa de la actriz cuando éste la invitó a salir en un principio. El diseñador de motos y presentador de varios programas de televisión sobre el mundo de las dos ruedas, se vio obligado a pedirle ayuda a la asistente de la estrella, algo que a la postre terminó por funcionar.

Pese a que salir con James significaba romper con todos los esquemas en el mundo del cine para una mujer con clase descendiente de una familia europea acomodada, la relación acabó en enlace en Santa Barbara, con Bullock llegando a la boda en un camión gigante de estética rockera. Después se le resucitaron las ganas de quedarse embarazada. «Me di cuenta de que al fin tenía a alguien a quien quería lo bastante y que era lo suficiente buen padre como para querer tener niños». Aunque con la excusa del cine, lo volvió a dejar aparcado.

No sabía que unos años después le llegaría la gloria con un papel haciendo de madre protectora y dedicada. Bullock se mete en la piel de Leigh Anne Tuohy, una rica mujer blanca de clase media en Memphis, Tennesse, que cruza sus pasos con un joven afroamericano abandonado por su madre y sin un lugar donde dormir. Pese a las ácidas burlas de sus amigas, Touhy incorpora al joven a su familia, junto a sus otros dos hijos, que inmediatamente lo acogen como a un hermano, además de apoyarlo en su sueño de ser uno de los mejores jugadores defensivos de la liga universitaria de fútbol americano.
La propia Bullock no quiso saber nada del papel durante un tiempo, pero al final acabó dándose cuenta de la clase de trabajos que en realidad le convenían para entrar en las grandes ligas de la interpretación.
«Siempre asumí que el camino hacia un Oscar era algo planeado. Creí que la gente elegía proyectos que eran considerados aptos para un premio así», dijo la actriz justo después de que se conocieran las nominaciones de este año. «Nadie quería hacer esta película. Yo tampoco quise durante buena parte de la primera mitad del año. Supongo que estaba tan ciega como todos los demás».

Lo curioso es que Julia Roberts estuvo a punto de aceptarlo, algo que previsiblemente podría haberla puesto en la senda de su segundo Oscar después del conseguido por Erin Brokovich. Ahora, Bullock lo tiene claro. «Seguiré aceptando todo lo que ella rechace», dijo recientemente con su particular sentido del humor.
Y aunque la han tachado de actriz mediocre en numerosas ocasiones, Bullock tiene algo que muchas otras no: un impresionante tirón en taquilla. De momento, ha conseguido batir el récord de la película más taquillera de la historia con una mujer como protagonista. The blind side, que entró en cartelera hace dos meses sin muchas pretensiones, lleva embolsados 238 millones de dólares, y eso que aún no se ha estrenado en todo el mundo.

Además, encabezó la clasificación de las estrellas más poderosas del año en el capítulo financiero, por encima de pesos pesados como Johnny Depp, Matt Damon, George Clooney y Robert Downey Jr, logrando una distinción que sólo ocho mujeres han alcanzado en la historia del cine. Según Vanity Fair, es la octava mujer mejor pagada de Hollywood. En 2009 ganó 20 millones de dólares.

También fue un gran éxito de taquilla la película que la lanzó al estrellato, Speed, junto a Keanu Reeves en 1994, una cinta que recaudó 350 millones de dólares en todo el mundo y que supuso que a Bullock la empezaran a tomar más en serio en Hollywood. Sin embargo, sus primeros pasos fueron difíciles, con apariciones en cintas de poco calado como The preppie murder, The thing called love o la más conocida Demolition man, junto a Silvester Stallone. Después, su cara de niña inocente conduciendo aquel autobús con una bomba a bordo hizo el resto, y casi a renglón seguido surgieron papeles protagonistas y románticos, más adecuados a lo que el público esperaba de ella, como Mientras dormías, junto a Bill Pullman.

Luego llegaron éxitos como Miss agente especial, la historia de una agente del FBI haciéndose pasar por una de las participantes en un concurso de belleza, que arrasó en taquilla y sirvió para que se hiciera una segunda parte.
En total, las cintas con Bullock presente han superado los 3.000 millones de dólares en todo el mundo, situándola entre las 100 primeras estrellas con mayor éxito de taquilla en la historia del cine. El dato confirma lo que dicen de ella, que es muy inteligente, que sabe elegir lo que le conviene y que conoce a la perfección sus limitaciones. Según Mark Kermode, un crítico de cine británico, Bullock «es divertida, muy atractiva, lo que hace muy difícil que no te guste, pero protagoniza petardo tras petardo».

Sin ir más lejos, este año estará nominada a un Razzie, los ignominiosos premios que destacan lo peor en cuestiones de películas y actuaciones cada año. Su papel en Loca obsesión, donde interpreta a una desequilibrada joven que persigue a un cámara de televisión (Bradley Cooper), ha recibido las peores críticas posibles.
Puede que haga pleno y se lleve el premio a la peor actriz del año y 24 horas después el Oscar por delante de Meryl Streep. Sería la primera vez que sucede. Es, sin duda, una ironía y un contrapunto que en cierto sentido justifica las críticas de los que estos días han escrito, a raíz de las nominaciones, que la Academia de Hollywood, desesperada ante la falta de talento de los intérpretes de este año, eligió a Bullock para completar la terna de cinco candidatas, aunque en realidad está lejos de aspirar al nivel de otras muchas más cualificadas que nunca consiguieron una estatuilla. Otros, más inclinados a aplaudir el trabajo de la actriz, están convencidos de que se llevará el premio.

Lo que es seguro es que esta hija de una cantante de ópera alemana y de un hombre de negocios americano, que pasó gran parte de su juventud viajando por Europa junto a su hermana Gesine, acudirá a la cita puntual sacando pecho, orgullosa de su nueva vida después de años sin hacer demasiado ruido. Y si la racha sigue como hasta ahora, nada podrá detener otro emotivo discurso como colofón a un año grandioso para Sandra Bullock.

A Sandra Bullock siempre le ha gustado llevar las riendas de su carrera profesional, elegir los papeles que pueden beneficiarla. Por eso rechazó al principio su intervención en la película The blind side, que pensó que no le convenía, pero que precisamente ahora podría brindarle el Oscar. Y por eso también ha desarrollado una amplia labor como productora para sacar adelante las propias películas en las que actúa. Hasta el momento han sido 12 las producidas por la norteamericana; algunas de las cuales han colapsado las taquillas, pero otras no le han ofrecido tan buenos resultados, como la última, Loca obsesión, que se proyecta en los cines españoles desde ayer.
«MISS AGENTE ESPECIAL»: Estrenada en Estados Unidos bajo el título Miss Congeniality a finales de 2000 y en abril de 2001 en nuestro país, la cinta recaudó sólo en Estados Unidos más de 105 millones de dólares. Bullock consiguió una nominación a los Globos de Oro como mejor actriz de comedia. La película tuvo su secuela en Miss Agente Especial 2. Armada y fabulosa, cuatro años después, pero, aunque tuvo el respaldo del público, no igualó el éxito de la primera.
«AMOR CON PREAVISO»: Esta comedia romántica entre Sandra Bullock y Hugh Grant, estrenada en 2003 en España, recaudó un total de 200 millones de dólares.
«LA PROPOSICIÓN». Trabajó en ella junto a Ryan Reynolds y el filme ingresó en todo el planeta un total de 314 millones de dólares. Además, supuso para la actriz su tercera nominación a los Globos de Oro.
«LOCA OBSESIÓN». Ha sido la última producción de Sandra Bullock (sobre el texto, una de las imágenes de la película). Precisamente, se estrenó ayer en nuestro país. En Estados Unidos no ha resultado nada bien.

12 junio 2017

Kaiane Aldorino la Miss de Gibraltar

De alguna manera, la coronación de la gibraltareña Kaiane Aldorino el sábado pasado como Miss Mundo salvó el honor del Reino Unido, que vio cómo sus representantes quedaron eliminadas. Los medios del país se hacen eco estos días de la condición de británica de la joven gibraltareña y, por extensión, de todos los habitantes del Peñón.

La victoria de Miss Gibraltar sucede en un momento en que las siempre tirantes relaciones entre Madrid y las autoridades de La Roca y Londres han sido tensadas más de lo habitual tras distintos incidentes. Primero fue el conflicto de las prácticas de tiro de los militares británicos con una bandera española en aguas de la bahía de Algeciras. Y segundo, la detención de cuatro guardias civiles españoles que perseguían a dos narcotraficantes por las calles de la colonia británica. Tanto España como el Reino Unido se disculparon por las ofensas.

En medio de estas tensiones, una gibraltareña fue proclamada Miss Mundo. Lo cierto es que el ensalzamiento de la victoria de Aldorino en la prensa británica se ha producido tras la decepción por la prematura eliminación de las cuatro representantes oficiales británicas -Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte-, que no pasaron el corte de las últimas 16 candidatas.

El desencanto fue mayor con la candidata inglesa, la soldado Katrina Hodge, en la que se habían depositado muchas esperanzas, no tanto por ser la más guapa sino por todo lo que representaba. Era el símbolo del Ejército británico. Hodge es miembro de las Fuerzas Armadas del país y se la conoce como «la Barbie de combate» tras ser condecorada por su bravura en Irak, donde estuvo destinada en 2005. Hodge salvó la vida de varios de sus compañeros.
Hodge fue elegida con polémica tras la renuncia de la ganadora oficial, Rachel Christie, sobrina del campeón olímpico Linford Christie y acusada por golpear a la aspirante de Manchester en un local nocturno. Hubiera sido la primera reina negra de la belleza inglesa.

La eliminación de sus aspirantes despertó en los británicos un inusual orgullo por Gibraltar. Porque, si bien los habitantes de La Roca se sienten británicos y son reconocidos como ciudadanos de pleno derecho cuando nacen, el sentimiento popular es distinto. Los gibraltareños no acostumbran a ser mencionados por los británicos, tal vez por su lejanía. Además, en el pasaporte de Aldorino no figura esa nacionalidad porque no la ha solicitado. Por esto, el ministro principal del Peñón, Peter Caruana, exultante tras el éxito de su conciudadana, declaró que la joven «había puesto Gibraltar en el mapa del mundo».

Aldorino, de 23 años, posee además una belleza típicamente mediterránea: piel morena natural, cabello negro y ojos marrones. Y es bilingüe y habla un español perfecto. Quien mejor captó esta mezcla fue el ex ministro británico para Europa, Denis MacShane, quien proclamó que «es la victoria de una mujer europea que habla español y vive en el Mediterráneo bajo bandera británica». Y apuntó que tanto Londres como Madrid y Gibraltar deberían ofrecerle «honores diplomáticos».

«Intentaré hacerlo lo mejor que pueda ahora que tengo una gran ventaja y una gran oportunidad»
8 de julio de 1986: Nace en Gibraltar. 2000: Se integra en un grupo de danza moderna y hip-hop. Junio de 2009: Es coronada Miss Gibraltar. Noviembre de 2009: Participa en los Campeonatos del Mundo de Baile celebrados en Riesa (Alemania) como miembro del Equipo Nacional de Gibraltar, en la categoría de danza urbana. Diciembre de 2009: Se impone a las demás candidatas a Miss Mundo.

13 mayo 2017

El éxito genético está en la mezcla

Un fantasma recorre el mundo, el de la novela policiaca, un género que no distingue entre países G(-8), desarrollados, emergentes o en vías de desarrollo. Ya hay un detective palestino (Omar Yusef, criatura del inglés Matt Beynon Rees), y ahora es una escritora india, Kalpana Swaninathan, la que aporta a la ex policía Lalli, que, por ser mujer y de cierta edad, ya ha sido comparada con Miss Marple.

De hecho, la comparación con doña Agatha persigue a esta cirujana pediátrica que escribe libros infantiles y novelas de misterio (Siruela acaba de publicar en España La canción del jardinero, tras Los crímenes de Ardeshir Villa). Pero ella despeja el equívoco enseguida. «No, no soy en absoluto una heredera de Agatha Christie. Me parece maravillosa, pero ella es ella y yo, aunque no sea tan buena como ella, soy yo».

¿Y ese gusto por los ambientes cerrados (La canción del jardinero transcurre en una comunidad de vecinos)? «Quería hacer una parodia de la típica novela de asesinato en casa rústica aristocrática del Reino Unido», explica la escritora. La observación de que pocos odios son comparables a los que se incuban en una comunidad de vecinos le da pie para un encendido elogio del mestizaje y el multiculturalismo.

«Lo que engendra odios y violencia son los guetos en los que sólo hay un tipo de personas, separadas por una muralla de otros grupos, de modo que se constituye un ellos y un nosotros. Esto empieza a pasar en Bombay, que siempre ha sido conocida por todo lo contrario, por la convivencia entre distintos grupos; ni siquiera hace falta la tolerancia de unos grupos hacia otros, hay verdadero compañerismo. En cualquier autobús pueden coincidir cinco lenguas, cinco grupos étnicos y tres o cuatro religiones. India es una nación hecha de diversidades, y si no nos damos cariño unos a otros, dejaremos de existir como nación. Nuestra fortaleza ha dependido siempre de nuestra diversidad; hacer otra cosa sería un retroceso vergonzoso. La genética nos enseña el éxito que hay en la mezcla».
Volviendo a su estilo, se constata que su inserción en la tradición de la novela de enigma (eso no lo niega) no le impide incluir toques sociales, al estilo del género negro, la otra gran rama de la novela policiaca. «Es inevitable», afirma. «El objetivo de todo escritor es presentar su forma de ver las cosas dentro del mundo en que vivimos. Hasta un monólogo interior incluye la crítica social; mucho más una novela como ésta».

En La canción del jardinero, por ejemplo, se desliza una crítica a esos europeos (representados por dos turistas holandesas) poseídos por «el prejuicio arrogante de que en una semana pueden cambiar el destino de una nación; ni los portugueses ni los ingleses, que nos colonizaron durante siglos, fueron tan arrogantes de pensar eso».
Siendo cirujana pediátrica, no sorprende que escriba novelas para niños, pero las de enigma… «Lo primero es que las más difíciles de escribir son las infantiles. En cuanto a las otras, cada médico es un detective. Cuando un médico llega a un diagnóstico, éste no tiene tanto que ver con los análisis como con la forma en que el paciente ha llegado, con su lenguaje corporal, con la historia que cuenta su cuerpo, con todo lo que el médico ha observado».

26 abril 2017

Simona Ventura y su liposucción

Si un partido heroico del Estudiantes de la Plata no lo impide, el Fútbol Club Barcelona alzará esta tarde el trofeo que le acredita como campeón del Mundial de Clubes, su sexta copa de la temporada. Todo un triunfo deportivo para el presidente del club Joan [Jan] Laporta, el gran derrotado -pues la participación no llegó al 30%- de la consulta independentista ilegal celebrada en diferentes municipios de Cataluña el pasado fin de semana. Ante el fracaso, los partidos nacionalistas se apresuraron a distanciarse de Laporta, instigador principal de los referéndum.

Desgraciado en política, afortunado en el juego y... en el amor. Al menos eso es lo que se dice en Italia, aunque quizás sea parte de un plan de venganza urdido por Samuel Eto'o tras su polémica salida del club. Simona Ventura, de 44 años, es una ex velina reconvertida en la estrella indiscutida de la televisión. Ha sido la revista italiana de cotilleos Novella 2000 la que se ha encargado de destapar el affaire. Según esa publicación, la pasión entre el presidente del FC Barcelona y la popular presentadora surgió en una cena en Milán, cuando el Barça y el Inter andaban enfrascados en las negociaciones de los traspasos de Ibrahimovic y Eto'o.

Desde entonces Simona Ventura, reina de los realities, habría viajado con frecuencia a Barcelona. Incluido el pasado 29 de noviembre, cuando se desplazó allí a bordo de un avión privado para ver el final del encuentro entre el Barça y el Real Madrid y acudir a la fiesta posterior.
Parece evidente que el fútbol ha jugado un papel importarte en hacer surgir la chispa entre ambos. Al fin y al cabo, la Ventura es una gran forofa del Calcio y una hincha absoluta del Torino.

A lo largo de su carrera ha llevado las riendas de varios programas deportivos, incluido Quelli che il calcio e…, el veterano espacio de la RAI 2 que los domingos por la tarde se dedica a comentar los partidos de la serie A y que presenta desde 2017. Y, por si aún cupieran dudas sobre su pasión por el balompié, cabe añadir que en 1998 se casó con el ex futbolista Stefano Bettarini, del que se separó seis años y dos hijos después.
Fue precisamente Bettarini quien, en un programa en el que estaban juntos, dejó caer que el último amor de su ex mujer hablaba español... ¿Laporta? Está claro que en el caso de ser verdad, Laporta sólo habla catalán en público. Pero Simona Ventura es mucho más que una simple presentadora de televisión. Es una de las mujeres más deseadas de Italia. Al fin y al cabo, fue gracias a su estupendo palmito que comenzó a hacerse un nombre.
Sobre todo, después de ganar el título de Miss Muretto, de alzarse en 1987 con el título de Miss Mujer Ideal y de quedar cuarta en 1988 en el concurso de Miss Universo. Es verdad que se presentó a Miss Italia y no consiguió la corona, pero cabe decir que tampoco Sophia Loren la logró en su momento.

A pesar de que ya no es ninguna adolescente, Simona Ventura sigue desatando pasiones en Italia. «Soy una mujer del espectáculo, así que tengo que estar espectacular», ha asegurado en alguna ocasión, admitiendo haber recurrido al quirófano para mejorar su aspecto. En ese sentido, reconoce haberse retocado en tres ocasiones la nariz y el pecho, haberse sometido a una ligera liposucción y haberse hecho un lifting facial. Pero tampoco han faltado los escándalos en la vida de Simona Ventura.
Desde hace tiempo, por ejemplo, se ve acosada por los rumores de que es cocainómana. Sobre todo, a raíz de que su ex marido amenazara con revelar a los medios de comunicación sus vicios privados. «No he probado la cocaína en mi vida», se defiende ella. Pero aún así, y a fin de no perder la custodia de sus dos hijos propios y de la niña que tiene en acogida, cada seis meses se hace un test para poder demostrar que efectivamente está limpia. Hoy tanto Laporta como su supuesto nuevo amor celebrarán el previsible triunfo del Barcelona, aunque los rigores islámicos de Abu Dhabi dificulten la reedición de la barçanal.

El líder lo es por algo aunque, como asegura Xavier Trías, candidato de CIU al la alcaldía de Barcelona, a Laporta «le traiciona su carácter». Y sí, le traicionó de nuevo días atrás al celebrar la victoria de su Barça del alma sobre el Real Madrid.
En la discoteca barcelonesa Luz de Gas, conocida y reconocida por las actuaciones musicales en vivo, templo nocturno de la burguesía catalana de diseño, el presidente azulgrana mostró una euforia consecuente y las circunstancias, muchas, convergieron en una sola instantánea: el líder bañado en burbujas de champán [francés que no cava] Mumm y con un puro entre los dedos. Faltaron horas para que las fotografías se imprimieran en las principales portadas y para que los comentarios se instalaran frente a micros, en tertulias políticas y en corrillos más privados.

Uno de los propietarios de Luz de Gas, Fede Sardá, presenció la fiesta que, contrariamente a lo que se ha rumoreado, no era en absoluto privada. Éste es su relato de los hechos: «Laporta llegó con un grupo grande y yo mismo me situé en la cabina e hice que sonaran unos pocos compases del himno del Barça. Dejé el puesto al dj y me dirigí a la barra. Al momento, alguien compró cuatro botellas de champán Mumm, agarró una, rociaron a Laporta y le colocaron la botella en la mano. En mi sala está prohibido sacar la botella de la barra, así es que les llamé la atención. También está prohibido hacer fotos porque hay que preservar la intimidad de los clientes, pero hoy en día esto es más difícil de controlar. Vi que se hacían fotos entre todo el grupo, por eso nadie le dio importancia a esta cuestión». Después sucedió el aluvión de portadas, la noticia, el escándalo. Según dicen, la exuberante Simona estaba presente. ¿Hará lo propio esta tarde en Abu Dhabi?

A los pocos días de la provocacadora fiesta, el presidente del FCB fue cabecilla del grupo promotor de una especie de referéndum populista celebrado en urnas comarcales catalanas: Independentismo, ¿si o no?
Trías comenta: «Necesita a alguien que le aconseje cómo comportarse. En Barcelona la gente suele respetar la vida privada ajena, importa poco la separación de un personaje público, pero hay exhibicionismos que no se perdonan. La vida política ha de saber que no es nada fácil. Estaría bien que una vez finalizado su mandato en el Barça se tomara un tiempo de reflexión, para tranquilizarse».

Contrastado el escaso interés que Laporta despierta entre los convergentes, la opinión del PP difiere apenas de la de los soberanistas catalanes. Alberto Fernández-Díaz comenta: «Las escenas de fiesta de Laporta son reprobables y poco edificantes, y opino así al margen de la política. Cuando te conviertes en un personaje público renuncias a una buena parte de ti mismo porque representas a otros».
Los grupos más radicales de la izquierda han mantenido sus idilios con Laporta, pero al fin es sólo Reagrupament.cat, del disidente de ERC Joan Carretero, quien mantiene el acercamieto.

Un declive político que se precipitó con la exclusiva de LOC sobre la demanda que le había puesto su ex amante y empleada Flavia Massoli (37 años), por despido improcedente. Ella misma ha contado pormenores de «una relación de más de cuatro años, que terminó por las infidelidades de Jan con la marroquí Sana Khouja, cuando estaba casado con Constanza Echevarría».

Según la brasileña, la presionaron para firmar su baja voluntaria del club: «Jan me pidió que firmara a cambio de una larga lista de promesas que nunca ha cumplido». Ninguno de los testigos citados acudió al juicio y la demanda de Flavia ha sido desestimada en noviembre por estar presentada fuera de plazo.
Pero Flavia se enfrenta a otra demanda interpuesta por Khouja, la amante a la que Flavia, en un arranque de celos, agarró por el pelo en plena calle. «La vi salir una noche del piso de Juan Bosch; yo sabía que Jan tenía las llaves e intuí que habían estado juntos». La marroquí pide ahora orden de alejamiento.
El miércoles 9 de diciembre, Flavia consiguió hablar con Laporta y le pidió ayuda: para que Sana retirara la denuncia y para volver a Brasil y poder empezar una nueva vida. «Me la negó totalmente», dice Flavia, «dijo no reconocerme y no tener ascendente sobre Sana».

Hoy veremos como Laporta celebra el triunfo deportivo que no logró en las urnas políticas. Otra contradicción en un catalanista que defiende la imposición lingüística pero que en la intimidad habla español y se baña en champán francés en lugar de cava.

DISCRETA: Mientras Jan Laporta nada en provocaciones, la madre de sus hijos Pol (16), Guillem (13) y Joan (11) y hasta hace poco su esposa sigue con su vida ajena al escándalo, aunque en cierta medida le haya alcanzado. Su idilio comenzó en la Facultad de Derecho, les condujo al noviazgo, la boda y a ser padres de tres hijos.
NUEVA VIDA: Hoy, separada de su marido, Constanza Echevaría vive entregada a sus hijos y sigue unos cursos de Mediación Familiar con los que pretende ayudar a las familias que se ven sumergidas en situaciones de crisis, ya sea de pareja, con los hijos o laborales. Todavía no ha sonado definitivamente la palabra divorcio, y la visión de gran parte de su entorno más cercano es que Constanza sigue enamorada del que fue su compañero.

«TODAVÍA LE QUIERE»: Así, le defiende de muchos de los ataques a los que se ve sometido. Sigue describiéndole como un buen padre, responsabiliza a los medios de la mala imagen que pretenden darle y les atribuye el daño que puedan infringir a sus hijos. Según declaraciones de un amigo de Echevarría, «ella no se merece la forma como él la ha tratado».
APOYO FAMILIAR: Constanza vive en una casa cercana al domicilio de sus padres en Barcelona por lo que Pol, Joan y Guillem pueden contrarrestar las proclamas independentistas de su padre con el españolismo confeso que su abuelo materno Juan Echavarría profesa.
SIMONA VENTURA. Tiene 44 años y uno de los físicos más alabados de los medios de comunicación italianos... Y eso que compite con otras velinas berlusconianas de primera división. Presenta desde hace algunos años varios programas deportivos de éxito. Es fan del Torino, rubia y se ha sometido a cuatro operaciones estéticas para retocar su nariz y sus pechos, además de una liposucción.
FLAVIA MASSOLI. Es evidente que la brasileña (37 años) no ha pasado por el quirófano para aumentar su busto pero coincide con Simona en el color de pelo. Su figura, sin necesidad de liposucción, es muy estilizada aunque carece del físico de magioratta de la italiana. Tras dos años trabajando en el Barça, cesó en su cargo. Ha demandado a la entidad.

22 marzo 2017

El sentido del ridículo

El 8 de enero llega a los cines El cónsul de Sodoma, una película que dará mucho que hablar. Para algunos, es el mayor escándalo cinematográfico de los últimos años. El público que asistió hace unos días al preestreno en Madrid aplaudió con entusiasmo al final de la proyección, e incluso muchos no pudieron contener el llanto.
En la película, basada en la biografía del poeta Jaime Gil de Biedma y escrita por Miguel Dalmau, se estrena como actriz Bimba Bosé, digna heredera del clan de toreros, músicos y artistas polifacéticos que componen una familia singular: los Bosé Dominguín.
Bimba, de 35 años, estudiante de ballet en su juventud, modelo carismática diferente a la escuálida maniquí al uso, empresaria de moda y mil cosas más, había hecho de todo menos cine.

«Estoy súper contenta y muy orgullosa de haber participado en una película así y que éste haya sido mi primer papel.
Y con un personaje rompedor que le va al pelo. Es Belle, la amante de Gil de Biedma, la única mujer con la que tuvo relaciones siendo homosexual declarado.
Respuesta.- Una actriz tiene que hacer de todo, pero para empezar, no está mal. El director arriesgó mucho porque yo no tenía experiencia, pero todavía tengo mucho que descubrir y trabajar
El cónsul de Sodoma, con Jordi Mollá como protagonista, se estrena cuando se cumplen 20 años de la muerte de Gil de Biedma, víctima del sida, poeta maldito, culto, liberal y valiente militante contra el franquismo. Su abuelo había sido ministro con la República. En su familia, hay otra política en activo, Esperanza Aguirre Gil de Biedma, presidenta de la Comunidad de Madrid.

Apuesto a que su desnudo dará mucho que hablar.
Bueno, con tantos miembros viriles como aparecen en la película y casi siempre empalmados, mi cuerpo es uno más y encima estoy en minoría.
¿Le costó desnudarse delante de todos los que estaban en el plató?
En absoluto y no es que presuma de eso, pero en la moda estás habituada a vestirte y desvestirte delante de mucha gente, no estás pendiente de quién mira y quién no, sólo importa que una cámara te pille en una mala postura. Pero Sigfrid Monleón, el director y todo el equipo me han cuidado un montón y el resultado es muy bello.

¿No le habían ofrecido antes hacer cine ?
Hubo dos proyectos, pero ese mundo no me llamaba mucho la atención. Uno de ellos fue hace un montón de años, para trabajar en El amante, la obra basada en la novela de Margueritte Duras y con Bruce Willis, nada menos. Unos amigos de mi madre propusieron mi nombre, pero el tema se quedó en nada y la película la hicieron otros.
A Eleanora Salvatore González, su familia italiana la llamó siempre Bimba, «niña»,y ahí se quedó, aunque su nombre verdadero resulta más elegante para algunos ambientes de la moda como Nueva York, donde ha trabajado como modelo desde que tenía 21 años. Su madre, Lucía, la hija mayor de Luis Miguel Dominguín y Lucía Bosé, y su padre, Sandro, un ingeniero italiano, vivieron con sus hijos en distintos lugares del mundo, como Estados Unidos, México o Inglaterra, y ese espíritu cosmopolita y nómada encaja perfectamente con la personalidad de Bimba y todo el clan Bosé Dominguín. «Del que me siento muy orgullosa. Ser miembro de esa familia me ha abierto muchas puertas, por eso me esfuerzo mucho por estar a su altura».

Las medidas de Bimba, 1,78 metros de estatura y 88-62-90 de pecho, cintura y caderas, la convierten en una mujer imponente, con un físico singular, entre andrógino, aparentemente agresivo y ambigüo, un poco garçon. Y sin embargo, es femenina y cercana, tiene mucho sentido del humor, buena educación, es trabajadora, llena de alegría de vivir y carente de todo divismo, cuando cualquier otra con esos genes, esos apellidos y ese curriculo familiar podría haberse montado una leyenda para vivir del cuento.
Yo soy más tímida que dura y a veces insegura, de ahí que pueda producir un efecto equivocado, aunque cada vez menos. Me psicoanalizo desde hace tiempo. En España eso se confunde con tener un problema o estar loco y no es así. Conocerte a ti mismo es bueno. Yo he tenido una infancia muy feliz. Era la primera hija, la primera nieta, la primera sobrina, era como la continuidad de los hermanos de mi madre. Por eso a Miguel y Paola los siento más como hermanos que como tíos.
¿Qué tiene de italiana? Porque me dice que se ha ido a pasar la Navidad a Italia.

La tierra tira. Mi padre es italiano. Mis dos abuelas también. La Bosé nació en Milán .La otra, la Salvatore, es romana. Además me encanta cocinar la pasta y se me da muy bien.
A pesar de su imagen vanguardista y moderna, Bimba tiene también de italiana un profundo sentido de la tradición, seguramente por eso se casó por la Iglesia con Diego Postigo, el padre de su hija Dora, que hoy tiene cinco años. Un chico de buena familia de Madrid, productor musical y fundador de The Cabriolets, la banda de blues, pop y soul con la que Bimba se inició hace pocos años en el mundo de la música.
El día de su boda también bautizaron a su hija Dora. Ambas ceremonias se celebraron en Rocamador, el hotel en el campo extremeño propiedad de Lucía y Carlos Tristancho, el segundo marido de su madre. La novia vistió un elegante conjunto de su amigo y socio el diseñador David Delfín, inspirado en un modelo de Dior de los años 40.

Aquel día Bimba lloró de emoción y felicidad. «Y eso que decía siempre que nunca me iba a casar. Hasta que sentí que era una necesidad que haría más firme nuestra relación. El matrimonio me ha dado madurez y serenidad Además, a mí me gusta la disciplina y que se respeten las costumbres».
Diego Postigo, su marido, y David Delfín, son los hombres más importantes de su vida, una relación en la que hay amistad, complicidad, negocios y relaciones afectivas. La pareja de Delfín es otro Postigo y Bimba añade: «David es mi hermano y mi socio. Hablamos mil veces al día aunque estemos al otro lado del mundo».
¿Cómo se las arregla para tener un marido, una niña y un grupo musical y no morir en el intento?
Me las arreglo sin más. Es cuestión de tener las prioridades claras. Mi marido forma parte de la banda, así que compartimos el 100% del tiempo, trabajo y vida las 24 horas del día. Si hay consenso y buena relación, estar juntos es una ventaja siempre que haya mucha generosidad.

¿Ser nieta de Luis Miguel Dominguín le hizo aficionarse a los toros ?
La verdad es que no. Me encanta el animal y la bestia, ver los toros en el campo es un lujo, pero no soy nada aficionada. Y mira que he ido a un par de corridas, lo he intentado, pero no he podido. Partiendo de que no me gusta que traten mal a los animales. Me encanta cuando indultan a los toros, es todo un gesto por parte del torero. Respeto la tradición y respeto la Fiesta, pero realmente hoy día ya no le veo sentido. Y hoy día creo que a los toreros les falta un compromiso fuerte, les veo más tipo estrellas.
No me imagino a Dominguín haciendo un catálogo para Dolce&Gabbana.
No sé, quién sabe. Yo también, gracias a mi nombre, soy modelo y cantante.
Me da la impresión que a veces no se entiende que en su imagen trasgresora hay mucho sentido del humor.

Pues claro, me encanta reírme de mi misma. El ridículo lo tengo muy a flor de piel. He pasado vergüenza con tantas cosas que prefiero sí avergonzarme pero de reírme, ¿sabes?
Los trajes que le diseña Delfín para los conciertos quieren parecer que va usted en pelota picada. Hasta tienen unos flecos que imitan el vello púbico.
¿Y no te encantan?
Bueno, son como una versión de lo que hace Madonna, es que usted no parece de este país.
Realmente están llenos de humor, pero hay muy poca gente que se da cuenta. A mí me encantó esa idea, me pareció una genialidad, pero igual para muchos se ha quedado en una anécdota.

¿Por que se cambia tanto el color de pelo, por imitar a su abuela?
No, es ella la que me imita a mí, es broma. Nos llevamos muy bien… cuando nos encontramos, porque la verdad es que ella no para y yo tampoco, así que nos vemos poco.
¿Le gustaría hacer cine con ella?
Bueno, lo que más. Aunque no he visto todas sus películas, me parece maravillosa.
Lucía Bosé siempre dice que le horroriza ejercer de abuela, que no quiere que lea hagan cuidar de sus nietos… ¿No suena un poco a provocación?
Seguramente porque, diga lo que diga, ella es muy italiana, muy mamma y más ahora que tiene una bisnieta. Pero en nuestra familia hay mucho de eso de renegar de cosas, de renunciar a lo familiar y a la posición que le ha tocado a cada uno. Oyes decir: «No es mi sobrina, es mi amiga» y cosas así. Mi abuela y Luis Miguel eran gente rompedora y moderna, aunque en el fondo tradicionales. Se casaron en Las Vegas pero cuando volvieron a España lo hicieron por la Iglesia.

¿El clan se reúne a menudo?
Somos un poco despegados en las formas y algo anárquicos, pero si pasa algo allí estamos como una piña. Hace poco estuvimos juntas las chicas de casa para un reportaje para Vanity Fair. Aprovechamos situaciones en que nos tenemos que reunir a la fuerza porque la verdad es que cada uno va por libre. Somos muy independientes.
¿Cómo es su hija Dora? ¿apunta maneras de artista?
Es preciosa, divertida, con el mismo sentido del humor de su padre. Le encanta la música y el cine, mira las películas una y otra vez. Ella será más actriz que yo, seguro. En todo caso, será lo que ella quiera. Mis hermanos y yo hemos vivido desde niños en un ambiente de artistas y eso influye, estás como predestinado.

¿Se vestiría alguna vez de alguien que no sea su amigo David Delfín?
Me encanta Dior, me gusta Margiela, adoro a Jean Paul Gaultier, pero en España tampoco es fácil conseguir su ropa. Para mí, David Delfín es más que un hermano y tengo con él un compromiso como imagen de marca, aunque no renuncio a otras firmas. Por ejemplo, me encanta Rangler para cosas de diario y vaqueros.
No la imagino vestida como la Princesa Letizia.
Pues no me queda mal, no creas, pero es importante sentirte cómoda

03 febrero 2017

Como llega a ser una Miss

Cuando tenía 10 años y vivía en Cuba, su pasatiempo favorito era dibujar mujeres. Delante de un folio en blanco, Osmel Sousa trazaba rostros perfectos de carbón, con líneas sensuales y mentones sugerentes. Así aprendió a moldear la figura femenina. Su familia nunca entendió sus extraños hobbies. Le animaban a jugar a la pelota, pero Sousa prefería organizar en su cuarto concursos de belleza.
«Con sólo mirar a una mujer sé lo que le falta y lo que le sobra», explica a La Otra Crónica el conocido zar de la belleza, que desde 1981 preside la Organización Miss Venezuela y ha esculpido a las últimas venezolanas ganadoras del cetro universal de la perfección física. Criadas al calor de su certamen han sido las más recientes Miss Universo. Dayana Mendoza lo hizo en 2008 y Stefanía Fernández, de ascendencia española, que ostenta el cargo en 2017. La última en subirse a su tren fue la estudiante de arquitectura Marelisa Gibson, de 21 años y 1,78 m. de estatura, proclamada Miss Venezuela en septiembre.

En cada nueva selección de candidatas, la escena se repite. Osmel escudriña con su mirada cada rincón del cuerpo y la cara de la modelo. En 1970 empezó asesorando a aspirantes a Miss Venezuela y diseñando trajes de gala. 10 años después era el alma del certamen. Este es el decálogo que el visionario de la belleza brinda a LOC en el día de la celebración del certamen de Miss Mundo en Sudáfrica, en el que la primera dama de honor 2017, la granadina Carmen Laura García, de 22 años y 87-63-90 de medidas, representará a España:

1 / MEZCLA DE RAZAS
El mestizaje de las mujeres venezolanas es un factor importante. «Aquí la mezcla de razas hace que sean muy especiales», afirma. La actual Miss Universo, Stefanía Fernández, por ejemplo, «tiene una mezcla de antepasados españoles, polacos, rusos y venezolanos», agrega Sousa.

2 / DEDICACIÓN
«Las mujeres venezolanas no son más atractivas que otras, sólo más dedicadas. Se toman el concurso como un trabajo», explica Joaquín Riviera, asistente de Sousa y productor de la Organización Miss Venezuela, propiedad del magnate Gustavo Cisneros, uno de los hombres más ricos del continente, según Forbes. La Quinta Miss Venezuela, como es conocida esta fábrica de bellezas forma en sus pasillos cada año a 30 de las mujeres más guapas del país.

3 / TRABAJO
Los cursos impartidos por Miss Venezuela, que superan las 10 horas diarias, incluyen gimnasia, clases de oratoria y responsabilidad social, baile, pasarela y maquillaje. Esto ocupa a las misses desde las 6.30 hasta las 20.30. La fórmula Osmel, que ha entrenado a seis Miss Universo y cuatro Miss Mundo, es dedicarse las 24 horas a este oficio. La organización también ojea a chicas de 16 años y les pide que se presenten cuando cumplan la mayoría de edad.

4 / DINERO
Fuentes de la organización valoran hasta en 300.000 euros el coste de formar a cada chica para convertirla en Miss. El precio incluye entrenadores físicos, profesores de inglés y de oratoria, vestidos y trajes, y por supuesto, el bisturí. Sólo en maquillaje, las modelos usan hasta cinco capas de base, siete de polvos, y después de agua de rosas o Evian para minimizarlo.

5 / RETOQUES Y ARREGLOS
«Cuando veo un defecto, quiero corregirlo. Me gusta la perfección», señala Sousa. «Yo quiero que sean más bellas de lo que ya son. Sólo se dan orientaciones. Si hay que recurrir a un retoque, se hace. Nunca he sugerido que se hagan cirugías drásticas... son apenas retoquitos».

6 / MANEJAR A LA PRENSA
«No hablar de política». Es la primera regla de Sousa. Opinar sobre el presidente de Venezuela no es glamouroso. La modelo tiene papeletas de salir mal parada si aborda la polémica figura de Hugo Chávez. Pero, ¿qué hacer cuándo un periodista le pregunta si está operada? La respuesta es un: «Júzgalo tú mismo», y luego poner cara de princesa.

7 / CALIDAD AUN EN CRISIS
En esta edición, la crisis obligó a los organizadores a apretarse el cinturón y ser más selectivos. Por esta razón, redujeron en un tercio el número de aspirantes, de 30 a 20, «para no mermar la calidad del espectáculo», comenta Riviera.

8 / SINCERIDAD
La fórmula del éxito, señala Sousa, es decir las cosas como son, «sin hipocresías». «Digo lo que todo el mundo piensa pero que nadie se atreve a decir… Si una muchacha está gorda o es fea, lo diré. La realidad es cruda, pero es la realidad».

9 / ACTITUD
El zar de la belleza no se fija en el 90-60-90. «Ser reina de belleza es una actitud muy especial, porque no es una modelo o una muchacha corriente, es algo profundo... Cuando una joven entra por la puerta, por su forma de ser te puedes dar cuenta de que es una reina de belleza. Muchas veces yo no he sabido describirlo».

10 / CUIDAR LOS DETALLES
En el último certamen de Miss Universo, Stefanía Fernández sorprendió en la final con un estilo que recordaba a la Rita Hayworth de los 50. Su pelo se tuvo que lavar y peinar con agua mineral porque el agua de la isla restaba color y volumen a su cabellera. También les enseña cómo reaccionar ante imprevistos, incluidos gestos graciosos después de una caída en pasarela.